Casos de uso
La operativa está rodeada de comunicación repetitiva que hoy hace tu equipo a mano. Cada uno de estos procesos se automatiza con el mismo sistema, en el canal que use cada interlocutor.
Citas y entregas confirmadas
Agenda repartos, visitas y recogidas, confirma la víspera y reprograma si hace falta — sin cadenas de llamadas.
Seguimiento proactivo de pedidos
"¿Cuándo llega lo mío?" contestado antes de que lo pregunten: avisos de salida, retraso o incidencia con el dato real de tu gestión.
Documentos que vuelven solos
Reclama el albarán firmado o el justificante que falta y lo archiva junto al pedido cuando llega.
Vencimientos y estado de pagos
Recuerda facturas próximas a vencer y avisa a tu comercial antes de aceptar un pedido grande de quien debe.
Llamadas entrantes cualificadas
El trabajador de IA atiende, resuelve lo rutinario y pasa a tu equipo lo que vale dinero, con el contexto hecho.
Presupuestos que no se enfrían
Persigue los presupuestos sin respuesta y avisa cuando el cliente vuelve a moverse.
Partes de avería e incidencias
Recoge el aviso completo a la primera (qué, dónde, urgencia, foto), abre el parte y coordina la cita del técnico.
La reposición que nadie vigila
Si un cliente que compraba cada mes lleva siete semanas sin pedir, tu equipo lo sabe hoy — no cuando ya compra enfrente.
¿Ya tienes web de pedidos y te siguen llamando? Tu portal no falla — el canal era otro.
Es lo normal: la mayoría consulta online pero sigue pidiendo por teléfono, WhatsApp o correo a la persona de confianza.
El sistema atiende esos canales y registra el pedido igual que si hubiera entrado por la web: mismo catálogo, misma tarifa, mismo sistema. Dejas de elegir entre "que usen la web" y "que nos llamen": todos los caminos acaban en el mismo sitio, sin teclear nada dos veces.

