VentasToma de pedidos
Materializa llamadas, audios, correos con adjuntos y mensajes en pedidos normalizados en tus sistemas, con el precio de cada cliente y el stock real. Nada se cierra sin confirmación.
Las interacciones que mueven tu negocio — pedidos, citas, cobros, incidencias — ocurren en canales conversacionales, no en el portal. Trabajadores de IA conectados a tus sistemas atienden cada llamada, mensaje o correo, ejecutan la gestión completa y avisan a tu equipo.
Cliente¿Os queda el termo de 80? Me haría falta el jueves en la obra de Leganés.
DelfosSí: dos unidades en el almacén de zona. Te lo reservo para entrega el jueves por la mañana y te paso el resumen por WhatsApp para que lo confirmes con un toque, ¿de acuerdo?
ClientePerfecto, mándamelo.
14 líneas extraídas del PDF · 13 resueltas con su precio y stock · 1 duda (Ø20 o Ø25) preguntada al cliente
Cada trabajador domina una función de tu operativa, comparte el mismo contexto de negocio y actúa en el canal que use cada cliente o proveedor. Ver soluciones en detalle.
Materializa llamadas, audios, correos con adjuntos y mensajes en pedidos normalizados en tus sistemas, con el precio de cada cliente y el stock real. Nada se cierra sin confirmación.
Organiza la agenda de repartos y visitas, confirma la víspera y mantiene informado a cada cliente de su pedido sin que tenga que preguntar.
Se ocupa del papeleo que persigue tu equipo: recuerda vencimientos, responde sobre pagos y facturas, y reclama el albarán o justificante que falta hasta dejarlo archivado.
Reconoce a quien llama o escribe, resuelve las dudas habituales con tu propia documentación y pasa a tu equipo lo importante, con el contexto ya preparado.
Vigila la cartera por ti: consumo que cae, clientes que ya deberían haber pedido, presupuestos dormidos. Y contesta preguntas sobre tu negocio en lenguaje natural.
Ninguna oportunidad perdida: atiende, entiende qué necesita y agenda al posible cliente aunque sea viernes a las ocho de la tarde.
No es un contestador inteligente: es un sistema que lee y escribe en tus sistemas con permisos y trazabilidad. El mismo trabajador, en el canal de cada cliente.
La operativa está rodeada de comunicación repetitiva que hoy hace tu equipo a mano. Cada uno de estos procesos se automatiza con el mismo sistema. Ver casos de uso.
Agenda repartos, visitas y recogidas, confirma la víspera y reprograma si hace falta — sin cadenas de llamadas.
"¿Cuándo llega lo mío?" contestado antes de que lo pregunten: avisos de salida, retraso o incidencia con el dato real de tu gestión.
Reclama el albarán firmado o el justificante que falta y lo archiva junto al pedido cuando llega.
Recuerda facturas próximas a vencer y avisa a tu comercial antes de aceptar un pedido grande de quien debe.
El trabajador de IA atiende, resuelve lo rutinario y pasa a tu equipo lo que vale dinero, con el contexto hecho.
Persigue los presupuestos sin respuesta y avisa cuando el cliente vuelve a moverse.
Recoge el aviso completo a la primera (qué, dónde, urgencia, foto), abre el parte y coordina la cita del técnico.
Si un cliente que compraba cada mes lleva siete semanas sin pedir, tu equipo lo sabe hoy — no cuando ya compra enfrente.
Es lo normal: la mayoría consulta online pero sigue pidiendo por teléfono, WhatsApp o correo a la persona de confianza.
El sistema atiende esos canales y registra el pedido igual que si hubiera entrado por la web: mismo catálogo, misma tarifa, mismo sistema. Dejas de elegir entre "que usen la web" y "que nos llamen": todos los caminos acaban en el mismo sitio, sin teclear nada dos veces.
Implantación por fases, con un punto de decisión medible en cada una. Cómo implantamos.
Auditamos tus comunicaciones reales (pedidos, llamadas, correos) y el estado de tus datos. Te decimos, con números, qué automatizaría el sistema.
Conector a tus sistemas, carga de catálogo y tarifas, canales en modo oficial. Dos a tres semanas.
El trabajador propone y tu equipo aprueba con un clic, mientras se mide la tasa de acierto real por cliente y proceso.
Confirma solo los casos claros; lo anómalo sigue pasando por personas. Después: más procesos, más canales, más equipos.
Nos das 200 gestiones reales — WhatsApps, correos o llamadas — y acceso de lectura a tus sistemas. En una semana te devolvemos cuántas habría resuelto el sistema, en cuánto tiempo y cuáles habría pasado a tu equipo. Con ese número decides.
Veinte minutos con tu caso: traes un audio, una llamada o un correo real de un cliente y lo ves convertirse en una gestión hecha delante de ti. Sin compromiso y sin instalar nada.
¿Prefieres empezar como tus clientes? Escríbenos por WhatsApp.
Al revés: los trabajadores de IA actúan en los números y buzones de tu equipo, que ve todas las conversaciones y puede intervenir en cualquier momento. En modo "disponible" solo preparan las gestiones para aprobar con un clic; entran a responder únicamente cuando tu gente no puede.
Ninguna gestión con efectos se ejecuta sin que el cliente vea el resumen y lo confirme. Referencias dudosas, cantidades anómalas o clientes con crédito bloqueado pasan a una persona con la interpretación ya hecha. Las primeras semanas todo funciona en modo supervisado mientras se mide la tasa de acierto real.
No. Los trabajadores actúan en el canal que use cada cliente: llamada de teléfono, WhatsApp, correo (incluidos pedidos en PDF o Excel adjuntos) y chat web — con un único contexto compartido entre todos.
El bot de Meta conversa, pero no puede mirar tus sistemas: no sabe a qué precio le vendes a cada cliente, no ve tu stock y no puede registrar un pedido en tu programa de gestión. Ese es exactamente nuestro trabajo.
Los trabajadores se identifican como IA (Reglamento europeo de IA), operan sobre canales oficiales (API de WhatsApp Business, telefonía con aviso de grabación), firmamos contigo el contrato de encargo de tratamiento (RGPD) y garantizamos el paso a una persona con una sola petición. Las facturas las emite siempre tu software certificado VeriFactu.
El diagnóstico, una semana. La conexión con tus sistemas, dos o tres más. Desde la cuarta semana el sistema trabaja en modo supervisado, y pasa a autónomo en los casos claros cuando los números lo avalan.